Es-cara-abajo, así describe Vladimir Nabokov* a la alimaña monstruosa de Kafka, y no precisamente por la vacilación que hace la palabra en castellano, sino por las descripciones que hace Kafka con relación a la transformación de Gregor Samsa. Podríamos delirar, es decir llevar el sentido hacia la falsedad de “lo que Kafka quería decir”, etc., pero el delirio en estos espacios no es tan entretenido, así que lo dejaré a un lado para plantear algunos ejes que se pueden relacionar en la metamorfosis Kafkiana.
Lengua materna alemana, la paterna checa
¿Qué hacer cuando se tienen dos lenguas?, en principio la respuesta suele ser sencilla: dos experiencias de sabor. En términos generales, la vida de Franz fue así, con dos sabores a la par, una experiencia doble, que si pudiera plantearlo sería así: vivir dos vidas al instante. Pero no vayamos tan rápido, mejor abordemos esto para no reducirlo a una simple división subjetiva que aparece en el sujeto humano, no, no es así. Kafka tenía una particularidad, que si tratara de explicarlo es como una experiencia doble sin secuencias, sostenida exclusivamente en eterno presente, que por supuesto ahí podríamos estar sosteniendo una contradicción, y es cierto, la contradicción es Kafka.
La vida de Franz es bastante relatada, por sus biógrafos, por sus textos, pues sí, la vida del escritor es precisamente como la menciona Gustavo Dessal en la presentación de El caso Mike, donde al hablar del Dr. Palmer menciona: Si soy yo, pero no soy yo. La escritura como acceso a la vida, plantea aquello contradictorio, ese ser y no ser en. La diferencia entre Dessal y Franz radica en que Dessal tiene claro que está escribiendo.
La división de lenguas permite algo que describe Dolto en sus seminarios: el bilingüismo. Pero no es tan simple como aprender un idioma, es decir el entendimiento de las formulaciones lógicas que configuran una forma de decir, no, el bilingüismo es otra cosa: o bien, ser en otra cosa. No pretendo adornar el texto con aforismos de esos que poco se entienden, no, el objeto de este texto es una suplencia, es decir que lamentable o afortunadamente se inscribe en una secuencia. El bilingüismo no, menos el Kafkiano. El bilingüismo Kafkiano tiene una particularidad que es insecuenciable, es decir que no tiene la particularidad del significante en Lacan, no hace una cadena, eterniza el presente. La carta al padre es un ejemplo de ello, donde parece que es un reclamo insistente al Otro, es decir un reclamo neurótico, pero no, la carta al padre es el Otro mismo, es el Otro de Kafka, es decir que Kafka no estaba exponiendo, exteriorizando, no, eso que hizo es crear. No podríamos sostenerlo en un invento, no es la manifestación del registro imaginario en su máximo esplendor, es lo contrario: la supresión del esplendor en la imagen. Había mencionado que no generaría aforismos vagos, por ello lo explicaré, para eso comienzo con el concepto poco mencionado en psicoanálisis, denominado Imago.
Para la zoología, el concepto de imago se refiere a un insecto que ha llegado a la fase adulta una vez finalizado el proceso de metamorfosis.
Cuando Franz hace referencia al padre, habla de él. Por supuesto tomando ese padre-él. Esto nos podría llevar al concepto tan sonado en psicoanálisis llamado proyección, que como mecanismo de defensa se plantea que consiste en hacer externo algo interno, poner el mundo algo de lo in-mundo, pero en el caso de Franz considero que no es tan simple como reducirlo a un mecanismo de defensa yoico producto de la represión, ya en este momento del texto no me atrevería a llamar relación a lo que ocurre con Kafka-padre, creo que no hay tal. En la definición zoológica del concepto imago está implicada una secuencia temporal, que es llegar de un lugar a otro, en la situación de Franz no hay, la misma metamorfosis kafkiana es un eterno, no se llega de un lugar a otro, se queda en el mismo, considero que se podría leer de fin a inicio y no pierde consistencia. La imago, considero que es eso, la no pérdida de consistencia, es decir que no podría ser un significante Amo, quizás en el mejor de los escenarios sería eso que Chamorro*** trata de definir con insistencia como La-Letra, eso irreductible que no puede hacerse síntoma.
Si pensamos la imago como elemento central de dos textos Kafkianos (metamorfosis y carta al padre), encontramos que la base es esa imagen excluida del movimiento, esa imagen-captura que hace de la descripción un reclamo y del reclamo una descripción, notemos pues que la metamorfosis de Kafka es la captura de la imagen supuesta del padre, así con esa doble vacilación: dos imágenes, la de Gregor y la de su Padre, ninguna sin otra.
La función del padre
Si abordamos la función del padre expuesta en los dos textos Kafkianos, encontraremos al menos un dato singular: Ser y no-Ser. Pero, acaso no es ello una filosofía de la existencia humana, quizás Kafka nos deja claro que la identificación es precisamente la división subjetiva marcada por el lenguaje, que valga aclarar en muchos textos psicoanalíticos se muestra la simpleza del término hasta a llegar a sostener que la identificación es parecerse a tal o cual persona. Debemos tomar algo más en serio, y no en serie, pues si la identificación trata de parecerse o no a alguien, estaremos hablando del concepto de imitación, de un yo tomando como una imagen de Otro, pero no, considero que la identificación propiamente dicha es el fundamento de la división, es decir que el rasgo que produce el no ser sin el reflejo producido en el estadio del espejo, no es una Gestalt descubierta por el infante sobre su cuerpo, es en sí una Gestalt incluyendo la mirada como lugar de condición, de condición de imagen.
El padre Kafkiano es como cualquier Otro, hace del hablar una estructura para soportar la inconsistencia. Una docente en la carrera proponía precisamente dos aspectos: La maternidad como acto de amor, la paternidad como acto de fe, que en su sentido más amplio es dar palabra.
Si damos un vistazo a la vida de Franz Kafka, encontramos siempre una particularidad: indefinición.
Datos Importantes:
El hermano Georg (¿Gregor?) muerto a los 15 meses
Los lugares de la imaginación
Por ello, Kafka fue un escritor, yo escribo.
Palabras clave: Padre, síntoma, sueño, Imago.
Bibliografía:
Freud, SIGMUND (1900). La interpretación de los sueños. Tomo IV, Obras completas. Amorrortu
Kafka, FRANZ (1915). La metamorfosis [Die Verwandlung]. México D.F. Ediciones Era S.A. de C.V. Primera reimpresión 2008.
Lacan, JACQUES. El estadio del espejo como formador de la función del yo [Je] tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica. Escritos 1. Ed. Siglo XXI
Lacan, JACQUES (1984). El seminario. Libro 3. Las psicosis, 1955-1956, Barcelona, Paidós.
* Texto de Vladimir Nabokov sobre Kafka
** Oxford Lenguages
*** Seminario online a cargo de Jorge Chamorro