La pandemia provoca efectos, aunque no sepamos cuál es la pandemia (propiamente dicha), muchos dicen nuestros colegas psicoanalistas con frases como: la irrupción de lo real, nos aparece lo real, etc., aunque en mismo hecho al decirlo, no decimos absolutamente nada. Lo real no es el virus colegas, el virus es el virus, el murciélago es el murciélago, las medidas frente a la pandemia son las medidas, parece que al decir real ya descubrimos la piedra angular de los problemas actuales, y por más que lo nombremos no se va la angustia.
Cabe mencionar que Gerard Pommier en las primeras páginas de tu libro ¿qué es lo real?, hace una analogía con un iceberg, pero la gran confusión es pensar que el iceberg tiene vida, se mueve, va contra nosotros, que eso precisamente podría ser una defensa paranoide contra lo que ocurre. Lo real no son los objetos, no podemos cosificar un registro, algo similar pasó al leer el edipo freudiano y convertirlo en una "etapa", es decir, objetizar, otorgarle valor de objeto a algo que no lo es.
Lo real no es atrapable, si asumimos que el COVID-19 es un real, hemos respondido neuróticamente tratando de inventar una repetición. Lo real no es el iceberg, lo real propiamente dicho es con lo que chocó el titanic, un iceberg no, una ballena no, lo real es eso que se produce cuando el sujeto choca, por ello la frase en relación a las alucinaciones, donde lo que fue forcluido, aparece en lo real.
La única manera de articular lo real podría ser al sentido, al sentido vacío, es decir donde la cadena significante (S1 - S2) se invierte, es decir donde el significante busca un Amo no existente.