¿Qué es la pobreza en México?, podríamos tomar los "datos formales" de cualquier institución que mida la pobreza y todos serían falsos, por una sencilla razón: la pobreza no se mide, se vive, se padece, por ejemplo: quién es más pobre, Bill Gates o Carlos Slim?, si alguien se atreve a situar alguno de los dos, habrá cometido una injuria a la inteligencia, de la misma forma al preguntarnos si es más pobre el que vive en las orillas del malecón del río en la casa de láminas o el vagabundo que duerme donde su vigilia es insostenible, ambos son pobres, ni más ni menos, así como con los millonarios mencionados, ambos son ricos, por lo tanto no podrían ser pobres.
La pobreza es el desamparo, es decir que concentra no sólo el poder adquisitivo en términos económicos, sino que no hay tampoco elementos humanos y contextuales que den la posibilidad a otra situación diferente a la pobreza. Un ejemplo básico es el nivel de deserción entre escuelas particulares y escuelas públicas, por mucho que cualquier docente sea como Michelle Pfiefer en Dangerous Mind, ese filme (aunque sea de mis favoritos) retrata la ingenuidad, aunque un humano en función de docente haga maravillas. En Chicuarotes (2019), todo humano está desamparado, es decir que no tienen ese tiempo legal otorgado para defender su causa, eso, precisamente es a lo que me refiero con desamparo, el tiempo no es justo, el tiempo está en contra del pobre, en cuanto ya no le asumen niño debe producir, debe generar, lógica capotalista por excelencia: todo tiempo es tiempo de trabajo, todo lugar es lugar de trabajo (Marcelo Barros).
Cualquier personaje del filme está desamparado, es una tragedia totalizadora. Ni la muerte, ni la vida son mejores opciones. El desamparo es el peso del tiempo que aplasta lo que encuentre, así sea el niño hijo del carnicero, el carnicero, los Chicuarotes, la novia que intenta aplazar la identificación de su novio a la imagen de delincuente, al intentar hacerlo hay consecuencias devastadoras para ella. Ese rasgo de Mexicanidad, o quizás de "ser latinoamericano", es brutal, trágico, aplastante, es decir que con muchas historias, cualquier sujeto pobre en latinoamerica le aplastará el tiempo, un profesor le llamaba moratoria psicosocial, por ello el pobre en latinoamerica no sólo debe caminar entre la pobreza, sino con el Big Ben londinense.
Habría que buscar un amparo, dar esa posiblidad de pausa para aquellos que no caminan por la pobreza que tienen.